7 jul. 2009

El cementerio de las estrellas y el descanso eterno de Michael Jackson

Por Carlos Sanchez


los Angeles. Destino obligado para los mitómanos, el cementerio Forest Lawn Memorial Park de Hollywood podría convertirse en el destino final del cantante Michael Jackson, que compartiría allí descanso eterno con Bette Davis o David Carradine.
Descartado un entierro en el rancho de Neverland, la familia del "rey del pop'' encontró la privacidad que buscaba en el camposanto de la meca del cine, uno de los cinco de la cadena Forest Lawn en el condado de Los Angeles, donde tendrá lugar el martes un funeral privado.
El destino final del cuerpo del artista aún se desconoce, aunque todo apunta a que pasará a formar parte de la lista de famosos que yacen en ese cementerio.
Parientes y amigos más próximos se despedirán el martes del cuerpo del artista horas antes del multitudinario homenaje público que se celebrará en el pabellón deportivo Staples Center de la ciudad californiana.
El celo con el que la empresa Forest Lawn preserva la información relativa a sus difuntos y la existencia de zonas de acceso restringido al curioso y al turista, son algunos de los principales reclamos que han convertido estos enclaves en última morada de celebridades.
Esta empresa inauguró su primer camposanto en 1906, en Glendale, área próxima a Hollywood, y allí fueron a parar los restos de figuras de la gran pantalla como Humphrey Bogart o el cantante Sammy Davis Jr..
La falta de información oficial sobre dónde se encuentran las estrellas originó el fenómeno de los cazadores de tumbas y dio pie a libros y páginas web como Findagrave.com donde se recogen las instrucciones para dar con el enterramiento de algún famoso, como Clark Gable, Spencer Tracy o Leonard "Chico'' Marx.
El interés por los mitos convirtió a lo largo de los años al cementerio en Glendale, de poco más de un kilómetro cuadrado, en uno de los lugares más turísticos de Los Angeles, junto con el Paseo de la Fama de Hollywood.
Su popularidad y la arquitectura de sus construcciones, con edificios que imitan castillos y catedrales europeas, terminaron por adjudicarle el apelativo del "Disneyland de los muertos''.
Este atractivo llevó a estos lugares a trascender el culto a los difuntos -alrededor de 350,000 cuerpos yacen en el camposanto según estimaciones oficiosas- y desde 1923 pasó a ser también escenario de más de 70,000 bodas.
A diez minutos en coche de Glendale se habilitó el cementerio de Hollywood Hills, de menor extensión y con un estilo arquitectónico que recuerda a las iglesias levantadas tras la revolución estadounidense.
Uno de los mausoleos más visitados es el de la actriz Bette Davis y recientemente fue enterrado allí el actor David Carradine, según los datos de Findagrave.com.
Jackson podría ser el siguiente, aunque su familia quiso que su cadáver fuera a parar al rancho de Neverland, a tres horas conduciendo dirección norte desde Los Angeles, en el condado de Santa Barbara, el paraíso infantil que mandó crear el artista y donde vivió durante casi dos décadas.
Una opción que perdió peso ante los trámites legales, si bien el diario New York Post indicó el lunes que Jackson podría ser incinerado en Forest Lawn para que sus cenizas fueran posteriormente esparcidas en Neverland.
Informaciones sobre un suntuoso ataúd encargado por los Jackson, valorado en 25,000 dólares, restarían validez a esa especulación y apuntarían a un final bajo tierra para el autor de "Thriller''.

No hay comentarios:

Publicar un comentario